El tacto nutritivo y el masaje en los bebés proporcionan una serie de beneficios que se dividen en cuatro categorias:
- La interacción: ya que el masaje es comunicación, entre la madre, el padre o cuidador y el bebé, permite tomar seguridad a la hora de entenderlo mejor, fomenta la atención individualizada y el tiempo de calidad, así como el apego seguro, y refuerza el vínculo en los primeros meses de vida.
- La estimulación: la secuencia de movimientos del masaje infantil estimulan el funcionamiento de los aparatos circulatorio, digestivo, respiratorio; y de los sistemas inmunológico, linfático, endocrino y vestibular. Fomentando el desarrollo del lenguaje, y del propio aprendizaje (ya que promueve las conexiones neuronales, agilizando el proceso de mielinización) aquí ponemos un link que explica qué es eso.
- El alivio: El masaje infantil ayuda en problemas de gases, cólicos y estreñimiento, contando en los cursos con masajes específico para estos casos.
- Relajación: El masaje infantil ayuda a las y los bebés a mejorar patrones de sueño, a poder calmarse tras una estimulación ambiental, a regular los estados de comportamiento y conseguir tranquilidad.
